Ayuno intermitente y pérdida de peso

Longevitas Labs

El ayuno intermitente está de moda. 

Quizás hablar de moda no sea lo más adecuado cuando estamos hablando de nutrición, pero la realidad es que se ha utilizado en muchas ocasiones el término "moda" para referirse a dietas, alimentos, complementos nutricionales...

- Pros y contras del ayuno intermitente.

Por lo que a día de hoy sabemos, podría resumirse que el ayuno intermitente favorece la pérdida de peso, pero que el peso perdido se recupera de forma más o menos rápida si se abandona esta rutina. 

Las cosas a veces no son tan sencillas como pueden parecer y hay ciertos factores que merece la pena considerar.

El ayuno intermitente, al final, es una limitación de las calorías ingeridas. Existen otros métodos con los que se persigue este mismo objetivo. Los ejemplos más conocidos seguramente sean las dietas hipocalóricas, y la dieta cetogénica, que también parece estar de moda. 

Una vez hemos terminado de comer, el cuerpo comienza a distribuir y utilizar esa energía que hemos obtenido a través de los alimentos. Si hemos ingerido más alimentos de los necesarios esto puede dar lugar a una acumulación de grasa y glucosa en el organismo, con los perjuicios que esto puede acarrear a medio o largo plazo: sobrepeso, diabetes, mayor riesgo cardiovascular, etc. 

Si recurrimos a un sistema de ayuno intermitente, esas horas posteriores al ayuno, el cuerpo puede recurrir a estas reservas de grasa y esto puede significar que se vaya consumiendo el exceso de grasa acumulada. Esto, en combinación con una alimentación adecuada, puede tener como resultado una pérdida de peso. Por supuesto, de nada vale ayunar ocho, diez o doce horas, si a continuación se come una hamburguesa con patatas fritas y de postre una bolsa de croissants rellenos de chocolate. 

Todo en su justa medida. 

Otro posible beneficio del ayuno intermitente tiene que ver con la autofagia, un mecanismo de regeneración de las células, eliminando residuos celulares que están relacionados con el envejecimiento y el origen de algunas enfermedades. 

Los ayunos intermitentes también pueden suponer cierto alivio para el sistema digestivo ya que, dicho de forma sencilla, alivian su carga de trabajo. 

Y, por último, el ayuno intermitente podría ser eficaz a la hora de reducir los triglicéridos y el colesterol LDL. 

Hasta aquí la parte positiva. Pero también puede haber contraindicaciones y efectos secundarios. 


- El ayuno intermitente no es para ti si...

Entre los efectos secundarios más habituales están: 

Durante los primeros días pueden darse dolores de cabeza o mareos puntuales. 

El ayuno intermitente puede causar dificultades a la hora de ganar músculo a deportistas o personas que tienen este objetivo.

Pueden darse episodios de diarrea, especialmente si el ayuno tiene lugar tras haber ingerido altas dosis de hidratos de carbono. 

Pasar de comer varias veces al día a hacerlo solamente una o dos veces puede causar cierta ansiedad.

Si se entra en un proceso interno de quema de grasas podría dar lugar a mal aliento. 

Es posible sentir falta de energía e incluso, en el caso de irse a la cama con hambre, atravesar dificultades para conciliar el sueño. 

Además de estos posibles efectos secundarios, existen determinados casos en los que el ayuno intermitente no estaría especialmente indicado:

Por supuesto, no está indicado para niños ni para ninguna persona en fase de crecimiento. 

No está indicado para mujeres embarazadas o en fase de lactancia. 

No está indicado en personas que hayan sufrido algún tipo de trastorno alimenticio. 

Cualquier persona que debido a su trabajo, o por cualquier otra causa, tenga horarios cambiantes y le resulte muy complicado establecer unas pautas alimenticias.

No está indicado si el índice de masa corporal ya es bajo.

En caso de enfermedades como la diabetes, problemas de tiroides, determinados problemas digestivos y, desde luego, aquellos que toman una medicación de manera habitual, cada determinadas horas, y que esta medicación deba tomarse acompañada de comida. 

- Tipos de ayuno intermitente.

Ayuno de 12 horas: consiste en no ingerir alimentos durante doce horas, y se suele aprovechar el periodo de sueño.

Ayuno de 16 horas: también conocido como 16:8, consiste en realizar todas las comidas dentro de una franja de 8 horas.

Ayuno 5:2: durante cinco días a la semana se mantiene una alimentación normal, y se reduce la ingesta de calorías durante dos días.

Ayuno semanal de 24 horas: consiste en ayunar durante 24 horas una vez a la semana.

Ayuno en días alternos: un día se come normalmente, y al siguiente se ayuna o se limita la ingesta de calorías.

En todo caso, y con cualquiera de los métodos, es importante seguir manteniendo el cuerpo hidratado, bebiendo de manera regular. 

- Otras alternativas al ayuno intermitente.

Como hemos visto, a menudo se utiliza el ayuno intermitente para reducir la ingesta de calorías, generalmente con el objetivo de perder peso.

También deportistas profesionales recurren a él bajo determinadas circunstancias, especialmente con el objetivo de reducir grasa corporal y obtener una mejora del rendimiento.

Otras razones que pueden motivar que se opte por una estrategia de ayuno intermitente pueden ser: mejorar la salud intestinal, acelerar el metabolismo, facilitar el trabajo del hígado, páncreas y vesícula biliar o eliminar toxinas del organismo

Si se recurre al ayuno intermitente como un método para alcanzar un fin determinado, cabe preguntarse si va a ser posible mantener este método en el tiempo. 

Se ha estudiado, por ejemplo, la pérdida de peso que se produce entre los musulmanes durante el mes de Ramadán, en el que ayunan durante todo el día, y toman alimento únicamente por la noche. Se ha podido comprobar que durante ese tiempo la pérdida de peso promedio está en torno a 1,2 kg, pero que el peso perdido durante ese mes, se recuperaba solamente dos semanas después de terminar el periodo de ayuno intermitente. 

En cualquier caso, sabemos que en las sociedades occidentales la ingesta de calorías está, en general, por encima de lo que sería estrictamente necesario, y muchos especialistas hablan de que lo adecuado sería una dieta del autocontrol. No someterse a periodos de ayuno programados, por decirlo de alguna manera, sino tener conciencia de las necesidades energéticas y alimentarse de acuerdo a ellas. 

Este parece ser un modo más eficiente de controlar el peso y de mantener una ingesta de calorías adecuada a las necesidades, lo que redunda en beneficios relacionados con la prevención de determinadas enfermedades o como factor importante para un envejecimiento saludable, pero de comer lo justo y necesario ya habíamos hablado aquí. 

- Una alternativa eficiente.

Cuando el objetivo es perder peso sin perder energía, y que además no influya en la calidad del descanso ni en el sueño, sustituir la cena por un batido proteico diseñado para cuidar la salud es una opción a tener muy en cuenta.

Cometer un exceso durante la comida o el desayuno puede compensarse, más o menos, si a continuación se realizan varias horas de actividad. Cometer excesos en la cena, para irse a dormir a continuación, va a influir de forma mucho más notable en el peso. 

Fórmula Vital se ha diseñado a base de proteínas vegetales que facilitan la absorción de los nutrientes y la digestión, por lo que contribuye a evitar las digestiones pesadas mejorando la calidad del descanso nocturno y despertando con más energía. 

FÓRMULA VITAL >

Texto de Odoo y bloque de imagen

Escriba un comentario

Usted debe ser registrado escribir un comentario.